ESCUELA DE GRADUADOS
DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR
Materia: Cibernética Aplicada a la Pedagogía
Catedrático: Dr. Miguel Angel Salas Villegas
Semestre Enero- junio 2009
TEMA: “LA DISOLUCIÓN DE LA MENTE”
(Reporte)
Alumno: Abiel Salinas Aranda
Especialidad: Ciencias Sociales
Monterrey, N. L. mayo de 2009.
LA DISOLUCIÓN DE LA MENTE
Una hipótesis sobre como siente, piensa y se comunica el cerebro
A veces las personas muy pocas veces nos ponemos a pensar en las formas en que trabaja y actúa nuestra mente a lo largo de nuestra vida, inicialmente desde que nacemos, durante la infancia y demás etapas de la vida, entonces generalmente no entendemos con certeza la manera en que trabaja nuestro cerebro y los procesos que lleva acabo para las vivencias y las situaciones relevantes que marcan nuestras vidas y nuestras formas de actuar y de reacción antes diversos acontecimientos que se nos presentan.
La lectura nos dice que se debe tener claro que la vivencia es el eje de las capacidades cognitivas, ya que desde el nacimiento, el sistema cognitivo fija los momentos de su vida que registra en forma de memogramas, éstos junto con las relaciones que se establecen entre los elementos de las vivencias, permitirán desenvolverse eficazmente en el mundo. Hay que destacar que los memoramas son estructuras atómicas nucleares, que registran las características de un episodio. Todos los memogramas relevantes en una situación concreta se activan en la vivencia que se experimenta, y su función es establecer un contexto y transferir su significado cuando es necesario.
Así es como una persona puede comprender una situación y guiar su curso de acciones; de esta manera, cuando un individuo experimenta una situación ya conocida, en un entorno familiar y con un curso de acciones ya automatizado, entonces así, son las vivencias pasadas las que guían al individuo por esa situación sin que tenga que analizar nada en concreto. Por ello, cada añadir que el cerebro aprende cada momento nuevo en la vida de un individuo.
Por otra parte, el hecho de que una vivencia se active no implica que tenga que ser consciente, o sea, que esa información pase a ser experimentada como lo es un recuerdo, pero hay que tomar en cuenta que la activación de todos los memoramas relevantes funciona como un suelo invisible. En cambio, cuando no se activan las vivencias relevantes para una situación, ocurre algo parecido a lo que experimentamos ante situaciones imprevistas. Por ejemplo, cuando un individuo experimenta una vivencia inesperada, el individuo no entiende nada de lo que está pasando hasta que se activan los memogramas relevantes.
El hecho de no entender lo que está pasando, incluye no comprender lo que los humanos caracterizamos como estímulos sensoriales, preceptúales, cognitivos y emocionales, pero una vez que el sistema cognitivo relaciona la situación con alguna vivencia o conjunto de vivencias, la situación toma forma y cobra sentido. Eso puede ocurrir el cualquier situación y por muy familiar que sea el contexto inesperado en el que se encuentre el arcadio. Entonces, sabemos que los contenidos no vienen dados por el mundo, ni son aportados de manera innata por el sistema cognitivo, sino que surgen de la interacción del sistema cognitivo y el mundo.
También se establece que sólo a través de la experiencia y la interacción con el mundo emergen contenidos de las vivencias, aparte, las diferencias entre humanos y arcadios abarcan los conceptos de datos sensoriales y procesos de pensamiento, pero los datos sensoriales no existen con independencia de los datos cognitivos. Entonces la distinción entre los datos sensoriales y lo que los humanos diríamos sobre tales datos no es relevante. Los sentidos de los arcadios sirven para relacionar y conectar el sistema cognitivo con el mundo.
Resulta imposible distinguir, en el contexto de una vivencia, la información de los sentidos de la modulada por el sistema cognitivo a través de su arquitectura, entonces, lo que percibimos en una vivencia no son datos sensoriales en estado puro. Por todo esto, cabe aclarar que la especialización del sistema cognitivo a la hora de modelar los distintos contenidos del mundo es extrema, pero a la vez es un sistema interactivo e integrador en extremo, porque no hay análisis que no tenga en cuenta los demás aspectos de una vivencia.
Cada contenido esta incluido en una vivencia general y su forma, contenido y sentido es dependiente de los demás aspectos de la vivencia. Aparte, el contenido de un arcadio es el mundo virtual en el que vive, pero el mundo virtual no corresponde a una representación del mundo, ni corresponde al mundo observable en el sistema cognitivo. El cerebro no contiene representaciones del mundo, sino que ese mundo no es más que aquello que complementa las trazas dejadas por las vivencias originales en el sistema cognitivo.
De esta forma podríamos definir el mundo virtual como: el mundo que mantendría la homestasis del sistema cognitivo. El mundo virtual esta compuesto por todos aquellos elementos que complementan las vivencias, por lo tanto contiene los contenidos que ha modelado el sistema cognitivo, es decir, consiste en un conjunto de objetos y escenas virtuales.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Autoconocimiento una idea tensa
MATERIA: CIBERNÉTICA APLICADA A LA PEDAGOGÍA DR. MIGUEL ÁNGEL SALAS VILLEGAS ALUMNO: OSCAR URIEL TORRES GRIMALDO
Autoconocimiento una idea tensa
Cuando uno está inmerso en una rutina diaria de trabajo, de actividades, difícilmente nos damos tiempo para hacer una introspección mediante una autoevaluación consciente de lo que somos, de lo que conocemos, de lo que pensamos, en fin hay poco tiempo para pensar en uno mismo y cuando finalmente lo hay como en esta ocasión al realizar esta lectura de Efraín Lazos no es nada sencillo, creo que no estamos acostumbrados al menos a título personal a desarrollar continuamente un proceso de autorregulación en todos los ámbitos que conciernen al ser humano (personal, profesional, espiritual etc.) aspectos que no dejan de estar presente nunca en un apersona, al respecto encontré en internet dos párrafos que me ayudaron a comprender mejor la idea del autor.
“El autoconocimiento nos permite darnos cuenta que nada externo está aislado de nosotros, de nuestro interior; siendo responsables de nuestra desdicha o nuestra felicidad, y en donde lo exterior refleja lo interior.”
En cuanto a la anterior cita, concuerdo que es más sencillo diagnosticar el estado de una persona por su apariencia, expresividad, actitud, tolerancia, emociones entre otros que ayudan a comprender y a describir tal vez subjetivamente, el conocimiento de un individuo.
“Los seres humanos solemos vivir de una forma inconsciente, en “piloto automático”, reaccionando a la vida según nuestros condicionamientos, que hemos adquirido en el pasado. Eso hace que no podamos vivir plenamente el momento presente, aquí y ahora, de una manera fresca y espontánea, respondiendo a la vida desde nuestro ser.“
Al respecto Lazos refiere:
“Si el entendimiento precede a la autoconciencia, no hay razón para pensar que conocemos nuestros pensamientos, creencias, o deseos mejor que ninguna persona.”
“No podemos tener los sentimientos, las creencias y los deseos que tenemos si no somos conscientes de ellos. El único camino abierto en esa dirección es el de las creencias, deseos y emociones que otras personas tienen acerca de nosotros. Así que lejos de ser inmediato y directo, sólo podríamos tener conocimiento de nosotros mismos a través de los otros.”
En este sentido tanto la cita de internet como la del autor le dan una relevancia al estado de conciencia de la persona como un aspecto necesario para lograr un verdadero autoconocimiento, esto implica honestidad, responsabilidad, de parte del individuo que expresa sus emociones, actitudes y creencias ante un contexto determinado en donde sólo él será quien tenga la certeza de lo que en un momento dado exprese, para el resto de seres humanos que interactúen con él no les quedará más que confiar en la conciencia de sus actos, tal vez empatar un poco con algún test de personalidad, no se la psicología no es mi fuerte.
Una sugerencia que surge en el texto es que: el autoconocimiento puede verse como el conocimiento de hechos acerca de nosotros mismos, por ejemplo nuestras creencias, emociones y deseos, nuestras actitudes, sin embargo no cualquier creencia acerca de uno mismo puede valer como autoconocimiento.
La idea de autoconocimiento es una idea tensa, en tanto tiene dos demandas en competencia, una la demanda del desapego, nos pide ser capaces de vernos a nosotros mismos desde cierta distancia, se trata de estar dispuestos a aceptar las mejores evidencias y a rechazar, ante ellas nuestras creencias más arraigadas sobre nosotros mismos.
La demanda del involucramiento requiere que los hechos sean suficientemente importantes y suficientemente cercanos para la persona misma, y se plantea en contextos en los que la imparcialidad es especialmente difícil. Lo que demanda el involucramiento señala es que si sólo contamos con las mejores evidencias sobre los hechos concernientes a nuestra propia persona, podemos ciertamente contar con un conocimiento, pero todavía no contamos con un autoconocimiento, porque aún no aparece la persona misma que está especialmente involucrada en determinados sucesos y estados de cosas.
Después de leer estas líneas intenté hacer un ejercicio que consistió en lo siguiente: me paré frente al espejo cuestionándome ¿qué se? ¿qué pienso? y es difícil dejar de lado las vivencias, experiencias, en todos los aspectos, influyendo sobre todo el estado de ánimo en el cual uno se encuentra, es difícil dejar de lado la cuestión afectiva del pensamiento o autoconocimiento por lo tanto no es tan objetiva la respuesta que podamos encontrar ya que estará presente siempre lo ideal más que lo real.
Lazos describe en su texto lo siguiente:
El autoconocimiento es, conocimiento interno. Cuando cada cual sabe lo que piensa, desea, siente, lo hace sin usar, e incluso sin necesitar evidencias. La ruta eminente hacia nuestra propia vida mental es la de la evidencia
Una vez que las creencias autoconscientes ocupan su lugar como una vía irremplazable hacia nuestra propia vida mental, la autoatributación puede encontrar, a su vez, su sitio como una fuente valiosa para el autoconocimiento, pues es por la ruta de las atribuciones que podemos dar sentido a la idea de que hay muchas cosas, incluyendo creencias, emociones y deseos que ignoramos acerca de nosotros mismos. Y con ello creo que podemos vislumbrar cómo podemos alcanzar el difícil equilibrio impuesto sobre nuestra idea de autoconocimiento por las exigencias del involucramiento y del desapego.
Fuente de consulta:
Efraín Lazos, Instituto de Investigaciones Filosóficas, Universidad Nacional Autónoma de México.
Autoconocimiento una idea tensa
Cuando uno está inmerso en una rutina diaria de trabajo, de actividades, difícilmente nos damos tiempo para hacer una introspección mediante una autoevaluación consciente de lo que somos, de lo que conocemos, de lo que pensamos, en fin hay poco tiempo para pensar en uno mismo y cuando finalmente lo hay como en esta ocasión al realizar esta lectura de Efraín Lazos no es nada sencillo, creo que no estamos acostumbrados al menos a título personal a desarrollar continuamente un proceso de autorregulación en todos los ámbitos que conciernen al ser humano (personal, profesional, espiritual etc.) aspectos que no dejan de estar presente nunca en un apersona, al respecto encontré en internet dos párrafos que me ayudaron a comprender mejor la idea del autor.
“El autoconocimiento nos permite darnos cuenta que nada externo está aislado de nosotros, de nuestro interior; siendo responsables de nuestra desdicha o nuestra felicidad, y en donde lo exterior refleja lo interior.”
En cuanto a la anterior cita, concuerdo que es más sencillo diagnosticar el estado de una persona por su apariencia, expresividad, actitud, tolerancia, emociones entre otros que ayudan a comprender y a describir tal vez subjetivamente, el conocimiento de un individuo.
“Los seres humanos solemos vivir de una forma inconsciente, en “piloto automático”, reaccionando a la vida según nuestros condicionamientos, que hemos adquirido en el pasado. Eso hace que no podamos vivir plenamente el momento presente, aquí y ahora, de una manera fresca y espontánea, respondiendo a la vida desde nuestro ser.“
Al respecto Lazos refiere:
“Si el entendimiento precede a la autoconciencia, no hay razón para pensar que conocemos nuestros pensamientos, creencias, o deseos mejor que ninguna persona.”
“No podemos tener los sentimientos, las creencias y los deseos que tenemos si no somos conscientes de ellos. El único camino abierto en esa dirección es el de las creencias, deseos y emociones que otras personas tienen acerca de nosotros. Así que lejos de ser inmediato y directo, sólo podríamos tener conocimiento de nosotros mismos a través de los otros.”
En este sentido tanto la cita de internet como la del autor le dan una relevancia al estado de conciencia de la persona como un aspecto necesario para lograr un verdadero autoconocimiento, esto implica honestidad, responsabilidad, de parte del individuo que expresa sus emociones, actitudes y creencias ante un contexto determinado en donde sólo él será quien tenga la certeza de lo que en un momento dado exprese, para el resto de seres humanos que interactúen con él no les quedará más que confiar en la conciencia de sus actos, tal vez empatar un poco con algún test de personalidad, no se la psicología no es mi fuerte.
Una sugerencia que surge en el texto es que: el autoconocimiento puede verse como el conocimiento de hechos acerca de nosotros mismos, por ejemplo nuestras creencias, emociones y deseos, nuestras actitudes, sin embargo no cualquier creencia acerca de uno mismo puede valer como autoconocimiento.
La idea de autoconocimiento es una idea tensa, en tanto tiene dos demandas en competencia, una la demanda del desapego, nos pide ser capaces de vernos a nosotros mismos desde cierta distancia, se trata de estar dispuestos a aceptar las mejores evidencias y a rechazar, ante ellas nuestras creencias más arraigadas sobre nosotros mismos.
La demanda del involucramiento requiere que los hechos sean suficientemente importantes y suficientemente cercanos para la persona misma, y se plantea en contextos en los que la imparcialidad es especialmente difícil. Lo que demanda el involucramiento señala es que si sólo contamos con las mejores evidencias sobre los hechos concernientes a nuestra propia persona, podemos ciertamente contar con un conocimiento, pero todavía no contamos con un autoconocimiento, porque aún no aparece la persona misma que está especialmente involucrada en determinados sucesos y estados de cosas.
Después de leer estas líneas intenté hacer un ejercicio que consistió en lo siguiente: me paré frente al espejo cuestionándome ¿qué se? ¿qué pienso? y es difícil dejar de lado las vivencias, experiencias, en todos los aspectos, influyendo sobre todo el estado de ánimo en el cual uno se encuentra, es difícil dejar de lado la cuestión afectiva del pensamiento o autoconocimiento por lo tanto no es tan objetiva la respuesta que podamos encontrar ya que estará presente siempre lo ideal más que lo real.
Lazos describe en su texto lo siguiente:
El autoconocimiento es, conocimiento interno. Cuando cada cual sabe lo que piensa, desea, siente, lo hace sin usar, e incluso sin necesitar evidencias. La ruta eminente hacia nuestra propia vida mental es la de la evidencia
Una vez que las creencias autoconscientes ocupan su lugar como una vía irremplazable hacia nuestra propia vida mental, la autoatributación puede encontrar, a su vez, su sitio como una fuente valiosa para el autoconocimiento, pues es por la ruta de las atribuciones que podemos dar sentido a la idea de que hay muchas cosas, incluyendo creencias, emociones y deseos que ignoramos acerca de nosotros mismos. Y con ello creo que podemos vislumbrar cómo podemos alcanzar el difícil equilibrio impuesto sobre nuestra idea de autoconocimiento por las exigencias del involucramiento y del desapego.
Fuente de consulta:
Efraín Lazos, Instituto de Investigaciones Filosóficas, Universidad Nacional Autónoma de México.
martes, 26 de mayo de 2009
CYBERONTOLOGÍA, POSTHUMANISMO CIBERNÉTICO Y CONSTITUCIÓN DEL ÚLTIMO HOMBRE
¿Soñarán los cyborgs con ovejas biónicas?
Seguramente más de un aficionado a la ciencia ficción podrá notar que el legendario título de la novela de Philip K. Dick ha sido distorsionado de forma burda y posiblemente poco ingeniosa, no obstante, pienso que presenta una similitud más que asombrosa con el escrito de Daniel López Salort en el que se nos ofrece una visión del futuro que quizá se encuentre más cercano de lo que imaginamos. Ambos trabajos se cimentan sobre una cuestión que resulta inevitable plantearse: ¿Qué destino le esperará al ser humano una vez que la tecnología le ha transformado al grado de no poder diferenciarse de una máquina? Claro que en la novela el autor juega constantemente con la identidad humana de los androides (Replicants) y la posibilidad de que éstos tomen conciencia de una manera tan evolucionada que sea imposible distinguirlos de los hombres; fue desarrollada en una época en la que la robótica resultaba tan tentadora, que la idea de reproducir emociones humanas no estaba limitada por el nefasto complejo de Frankenstein. La ponencia, por otro lado, corre en el rumbo directamente opuesto: ¿Qué sucederá cuando el ser humano comience a perder lo que le ha denominado como ser pensante? La simple idea de la extinción de nuestra “humanidad” cada día crece como una nube de tormenta en el horizonte hacia el cual nos dirigimos velozmente. Veamos qué desagradables hechos podemos identificar como signos inequívocos de que nos enfilamos hacia un punto de transformación definitiva.
Seguramente más de un aficionado a la ciencia ficción podrá notar que el legendario título de la novela de Philip K. Dick ha sido distorsionado de forma burda y posiblemente poco ingeniosa, no obstante, pienso que presenta una similitud más que asombrosa con el escrito de Daniel López Salort en el que se nos ofrece una visión del futuro que quizá se encuentre más cercano de lo que imaginamos. Ambos trabajos se cimentan sobre una cuestión que resulta inevitable plantearse: ¿Qué destino le esperará al ser humano una vez que la tecnología le ha transformado al grado de no poder diferenciarse de una máquina? Claro que en la novela el autor juega constantemente con la identidad humana de los androides (Replicants) y la posibilidad de que éstos tomen conciencia de una manera tan evolucionada que sea imposible distinguirlos de los hombres; fue desarrollada en una época en la que la robótica resultaba tan tentadora, que la idea de reproducir emociones humanas no estaba limitada por el nefasto complejo de Frankenstein. La ponencia, por otro lado, corre en el rumbo directamente opuesto: ¿Qué sucederá cuando el ser humano comience a perder lo que le ha denominado como ser pensante? La simple idea de la extinción de nuestra “humanidad” cada día crece como una nube de tormenta en el horizonte hacia el cual nos dirigimos velozmente. Veamos qué desagradables hechos podemos identificar como signos inequívocos de que nos enfilamos hacia un punto de transformación definitiva.
En primer lugar, la definición de lo que el autor señala como “Homo Cyberneticus” hace pensar en una especie de evolución electiva, en un proceso que ha dejado a un lado a la naturaleza, y que se concentra en las necesidades y particularidades de la especie “Homo” sobre el planeta. En su afán por alcanzar la perfección, e incluso la posible inmortalidad, nos sometemos a cada vez más y más adecuaciones cibernéticas que nos hacen tener una perspectiva distinta de las posibilidades fisiotecnológicas del mañana. Sería poco sorprendente que de aquí en cien años las implicaciones médicas de una prótesis sean rebasadas por las sociales o culturales, inclusive económicas. Debido a ello, la transformación de Homo Sapiens a Homo Cyberneticus no sólo se resume a una evolución biológica, es un cambio total e irreversible de la propia cultura y existencia del hombre y su sociedad.
Semejante proceso sólo puede ser llevado a cabo gracias a la organización, distribución y retroalimentación de la información, y la manera en la que ésta se integra a diferentes sistemas que cada vez más extienden sus lazos a los distintos elementos que integran nuestro “sistema humano” (el cual he llegado a ver como la suma de todas las interacciones entre la política, las ciencias, la economía, la cultura, etcétera que realizamos diariamente) con un precio que para algunos parecerá demasiado caro, pues conlleva a la eliminación de diferencias significativas entre los integrantes de este patrón de interacciones. La lectura afirma que es necesario para una asimilación de amplias dimensiones la erradicación de aspectos particulares para ser suplantados por generalizaciones conductuales, lo cual llevaría seguramente a la pérdida de la individualidad y la herencia o patrimonio de las generaciones pasadas. En aras de la unificación, dejaríamos atrás los que nos hace únicos; una terrible ironía.
Ahora bien, la anterior sucesión de hechos lleva a la suposición de que los valores como el respeto y la conservación de las tradiciones sean percibidos como síntoma de debilidad o de inadaptación, por lo tanto, sería prudente que el hombre cibernético hiciese con su vida lo mismo que hace con la información; es decir, aprovecharla y reducirla a su mínima expresión y dejarla salir para la entrada de nueva información. Tal vez por ese motivo nos parece que constantemente nos enfrascamos más y más en una sociedad del consumismo que está obsesionada con la idea de la “actualización de las versiones existentes” tanto en lo tecnológico, como en lo comunicativo, así como lo material. Después de todo “…los objetos nos determinan.” No hay mejor ejemplo de ello, que la generación adolescente que predomina en estos momentos. En el rango de los 12 a los 30 años, lo efímero representa la necesidad inmediata así como la cima de la aceptación cultural; por lo tanto, la carencia de ideologías, de movimientos activistas, y la identificación con símbolos carentes de “fondo” se presentan como condiciones adecuadas para la creación de sujetos fácilmente modelables. Éstos a su vez, carecerán de los medios necesarios para educar a su descendencia, misma que será una “versión 2.0” de sus padres entrando de esta manera en un círculo infinito de decadencia y dependencia a las insignificantes fruslerías del mundo globalizado.
En uno de los niveles más inquietantes, el propio principio natural sobre la sexualidad y la diferenciación de géneros resulta alterado gracias a la ruptura de modelos rígidos de conducta social. En el pasado, la identificación y los roles sexuales estaban definidos debido a las necesidades de supervivencia de la especie, o a la sucesión familiar para asegurar la heredad; ahora más que nunca se han eliminado las barreras que limitaban las exigencias y aficiones tanto del hombre como de la mujer. La pérdida de esas nociones tan antiguas y fundamentales no se ha restringido al comportamiento mundano; incluso el concepto Dios ha sufrido el abandono y la “actualización” que la sociedad de la información ha exigido para poder realizarse a su antojo. Si “Dios ha muerto” es porque no ha sabido vender un mensaje que se compare con las necesidades presentes del hombre cibernético. Su falta de visión y su férrea resistencia a no separarse de los modelos establecidos siglos atrás le ha destronado del centro del pensamiento universal dejándolo como un consuelo folclórico para ocasiones apremiantes y días feriados. Si antes fue el Alfa y la Omega, hoy los símbolos de principio y fin, orden y caos, etcétera, son sin duda el 1 y el 0 del sistema binario de programación. La tecnología ha logrado lo que nada había podido en siglos y siglos de evolución humana: desprenderse de lo que se es, y abrirse a la posibilidad de simplemente ser sin requerimientos ni etiquetas sociales. La fórmula del ello, el yo y el súper yo también debería verse alterada puesto que ya no habría necesidad de alcanzar una cúspide idónea que equilibre el comportamiento; las expectativas de la sociedad también se limitarían a la conducta generalizada y no más al individualismo. Por ello, el yo carecería de sentido, ya que se puede ser el yo que se desee alternándolos todos sin repercusiones significativas.
Pero algo todavía más inquietante, es la pérdida de la Historia como resultado de la integración cibernética que el hombre está rápidamente alcanzando. A un ritmo cada vez más acelerado, se diluye la posesión e interés por el conocimiento histórico, como si una de las principales “instrucciones” de este nuevo ser humano fuese sólo vivir el momento. “Carpe Diem” aparece en mi mente de manera intensa, pues se ha logrado transformar su significado original de “aprovecha el día” en algo más vano y pragmático como “vive el día” Si lo importante es el aquí y el ahora, resulta comprensible que el pasado, y muy probablemente el futuro sean considerados como sitios imposibles de alcanzar, y que por ende no vale la pena gastar energía pensando en ellos. Pero ¿es tal el grado de desprendimiento? ¿Qué consecuencias acarrearíamos sobre nosotros si tan sólo nos preocupásemos por la información del momento? A mi parecer, George Orwel lo describió muy bien en su novela 1984, en la cual se incluye una razón de por qué es indispensable destruir la historia dejando como explicación de que al destruirla, se puede dominar y destruir sin ningún miramiento. Crear las necesidades sin conocer el por qué fueron hechas, es en particular una de las premisas del mercado mundial en la actualidad. Consumimos de manera irresponsable sin llegar a pensar en las implicaciones que nos traerá en cierto tiempo tanto a nosotros como al espacio en que nos desarrollamos. El ambiente también llegará a sufrir de esta exigencia irracional y será transformado de igual manera que las otras cosas en las que el hombre ha puesto su mano.
¿Cómo sería el capítulo final de nuestro Homo Cyberneticus? Posiblemente sucedería lo mismo que ocurrió durante la revolución del Neolítico, en la que aquellos que no fueron capaces de dominar la tecnología, se vieron obligados a someterse a sus conquistadores asimilando sus culturas y formando parte de su esfera de influencia. El Homo Sapiens deberá dar paso finalmente al Homo Videns que mencionaba Sartori en su “Sociedad Teledirigida” el cual reacciona más no piensa; un eslabón fundamental para alcanzar al Homo Cyberneticus, que sobrepasará las necesidades de pensamiento y estimulación en un futuro no tan lejano. El constante proceso de perfeccionamiento nos llevará a fabricarnos a nosotros mismos sin la necesidad de procrear, y la cultura quedará como una leyenda o un mito para las generaciones que colonicen las estrellas. La Tierra se transformará en un “Paraíso Perdido”, un Edén en el que nuestra inocencia e individualidad eran apreciadas e incluso buscadas para responder las preguntas más fundamentales de nuestra existencia. Cuando la materia cobre conciencia una vez más, no será la sangre y los músculos los que muevan a la vida sobre la superficie; serán el acero y la energía los que llegarán a suplantarnos, y quizá así termine la odisea humana iniciada hace 4 millones de años, no como lo vaticinaron Philip K. Dick o Isaac Asimov con sus historias de robots que se convertían en humanos, sino de humanos que han perdido su humanidad no por deshacerse de sus cuerpos orgánicos, sino por haberse negado a reconocer ese espíritu indomable y la curiosidad innata que nos alejaron de los animales.
Autoconocimiento: Una idea tensa
ESCUELA DE GRADUADOS
DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR
Materia: Cibernética Aplicada a la Pedagogía
Catedrático: Dr. Miguel Ángel Salas Villegas
Semestre Enero – Junio 2009
TEMA: Autoconocimiento: Una Idea Tensa
Alumno: Abiel Salinas Aranda
Especialidad: Ciencias Sociales
Monterrey, N. L. a 18 de noviembre de 2008.
AUTOCONOCIMIENTO: UNA IDEA TENSA
En este ensayo puede ver que el autor analiza el concepto de “autoconocimiento”, además de otras ideas relacionadas con ella, como la autoconciencia, autoatribución, transparencia y autoridad personal. El autor nos dice que la conjetura central es que la de autoconocimiento es una idea tensa en cuanto que contiene dos ideas en competencia: el desapego y el involucramiento, en la primera nos pide vernos a nosotros mismos de manera imparcial, de la forma como nos vería cualquier persona, y el involucramiento implica vernos como no podría hacerlo cualquier otro.
Por lo general se dice que el término autoconocimiento se encuentra gobernado por la educación y la ciencia, por otro lado, en la actualidad ésta palabra ha sido empleada en numerosos textos de psicología, aunque este concepto todavía no esta considerado por la Real Academia Española. En cambio, el concepto de autoconocimiento puede verse como el conocimiento de hechos acerca de nosotros mismos, pero hay que tomar en cuenta que las diferencias entre las maneras en las que logramos tener acceso a los diversos tipos de hechos sobre nosotros mismos pueden resultar relevantes de caso en caso.
Generalmente en todos los casos parece posible cuestionar el alcance y la calidad del autoconocimiento que le atribuimos a una persona, o que una persona se atribuye a sí misma. El autoconocimiento tiene una importante condición: que uno pueda expresar el saber en cuestión usando el término “yo”, es decir, que no cualquier creencia de uno mismo, puede valer como autoconocimiento; de manera que para que una creencia sobre mi mismo pueda valer como autoconocimiento, tengo que percatarme de la persona de la que, en mi creencia, afirmo que ha realizado tales y cuáles acciones, o que tiene tales y cuales emociones, creencias, características físicas u otras cosas, soy yo mismo y no otra.
Se destaca que nuestra idea de autoconocimiento es una idea tensa, y que tiene dos demandas en competencia: el desapego, que nos pide ser capaces de vernos a nosotros mismos desde cierta distancia, por ejemplo, cuando lo que una persona dice de sí misma puede ser efectivamente una fuente valiosa para saber que tipo de persona es. Por otra parte está el involucramiento, el cual nos dice que para conocerse a sí misma, no basta que la persona asuma, en conversación, determinadas creencias acerca de sí mismo; debe también reconocerse en ellas y estar dispuesta a hacerse cargo de las consecuencias.
Otro ejemplo es el de una persona que relata una serie de hechos acerca de sí misma, similar a lo que viene siendo una autobiografía que constituya una forma de autoconocimiento.
Por otra parte, la demanda del involucramiento requiere que los hechos sean suficientemente importantes y lo suficientemente cercanos a la persona misma, y se plantea en contextos donde la imparcialidad es muy difícil. Entonces lo que señala la demanda del involucramiento es que si sólo contamos con las mejores evidencias sobre los hechos de nuestra propia persona, podemos contar con un conocimiento.
Por lo tanto, se dice que el autoconocimiento es conocimiento interno, o sea el conocimiento que una persona tiene de su propia interioridad. Dicho de otra manera el autoconocimiento es saber hechos acerca de mí mismo, siempre que sean del tipo relevante, es decir, mental o psicológico, y siempre que nuestro acceso a ellos sea inmediato. Entonces, si es posible lograr el acceso a esta o aquella creencia, emoción o deseo propios mediante fuentes variadas de evidencia, eso se debe a que hay ya una masa de nuestras creencias, emociones y deseos que conocemos sin evidencia; con esto adquiere sentido la idea de que conocemos nuestra propia mente mejor que cualquier otra cosa.
Hay que considerar la idea clave de que, cuando cada quien sabe lo que piensa, desea, siente, lo hace sin usar, e incluso sin necesitar evidencias, es lo que cierta tradición moderna llama: autoconciencia inmediata de nuestros propios estados mentales. Como normalmente sabemos lo que pensamos, deseamos o sentimos sin necesitar evidencias, nuestros pensamientos, deseos y emociones, no parecen estar abiertos a las debilidades, de aquellos estados o condiciones, psicológicos o de otro tipo, a los que logramos tener acceso recabando evidencia.
Lo que es importante destacar es que, en términos de la descripción sartreana de la autoconciencia, el carácter de inmediatez, es más primordial y mas originario, que lo que la tradición moderna denomina “reflexión”. Basta entender la reflexión como una forma de consideración explícita de lo que pensamos, deseamos o sentimos, que involucra una capacidad para preguntarse si se ha de continuar pensando, creyendo, deseando y sintiendo tal y cual.
DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR
Materia: Cibernética Aplicada a la Pedagogía
Catedrático: Dr. Miguel Ángel Salas Villegas
Semestre Enero – Junio 2009
TEMA: Autoconocimiento: Una Idea Tensa
Alumno: Abiel Salinas Aranda
Especialidad: Ciencias Sociales
Monterrey, N. L. a 18 de noviembre de 2008.
AUTOCONOCIMIENTO: UNA IDEA TENSA
En este ensayo puede ver que el autor analiza el concepto de “autoconocimiento”, además de otras ideas relacionadas con ella, como la autoconciencia, autoatribución, transparencia y autoridad personal. El autor nos dice que la conjetura central es que la de autoconocimiento es una idea tensa en cuanto que contiene dos ideas en competencia: el desapego y el involucramiento, en la primera nos pide vernos a nosotros mismos de manera imparcial, de la forma como nos vería cualquier persona, y el involucramiento implica vernos como no podría hacerlo cualquier otro.
Por lo general se dice que el término autoconocimiento se encuentra gobernado por la educación y la ciencia, por otro lado, en la actualidad ésta palabra ha sido empleada en numerosos textos de psicología, aunque este concepto todavía no esta considerado por la Real Academia Española. En cambio, el concepto de autoconocimiento puede verse como el conocimiento de hechos acerca de nosotros mismos, pero hay que tomar en cuenta que las diferencias entre las maneras en las que logramos tener acceso a los diversos tipos de hechos sobre nosotros mismos pueden resultar relevantes de caso en caso.
Generalmente en todos los casos parece posible cuestionar el alcance y la calidad del autoconocimiento que le atribuimos a una persona, o que una persona se atribuye a sí misma. El autoconocimiento tiene una importante condición: que uno pueda expresar el saber en cuestión usando el término “yo”, es decir, que no cualquier creencia de uno mismo, puede valer como autoconocimiento; de manera que para que una creencia sobre mi mismo pueda valer como autoconocimiento, tengo que percatarme de la persona de la que, en mi creencia, afirmo que ha realizado tales y cuáles acciones, o que tiene tales y cuales emociones, creencias, características físicas u otras cosas, soy yo mismo y no otra.
Se destaca que nuestra idea de autoconocimiento es una idea tensa, y que tiene dos demandas en competencia: el desapego, que nos pide ser capaces de vernos a nosotros mismos desde cierta distancia, por ejemplo, cuando lo que una persona dice de sí misma puede ser efectivamente una fuente valiosa para saber que tipo de persona es. Por otra parte está el involucramiento, el cual nos dice que para conocerse a sí misma, no basta que la persona asuma, en conversación, determinadas creencias acerca de sí mismo; debe también reconocerse en ellas y estar dispuesta a hacerse cargo de las consecuencias.
Otro ejemplo es el de una persona que relata una serie de hechos acerca de sí misma, similar a lo que viene siendo una autobiografía que constituya una forma de autoconocimiento.
Por otra parte, la demanda del involucramiento requiere que los hechos sean suficientemente importantes y lo suficientemente cercanos a la persona misma, y se plantea en contextos donde la imparcialidad es muy difícil. Entonces lo que señala la demanda del involucramiento es que si sólo contamos con las mejores evidencias sobre los hechos de nuestra propia persona, podemos contar con un conocimiento.
Por lo tanto, se dice que el autoconocimiento es conocimiento interno, o sea el conocimiento que una persona tiene de su propia interioridad. Dicho de otra manera el autoconocimiento es saber hechos acerca de mí mismo, siempre que sean del tipo relevante, es decir, mental o psicológico, y siempre que nuestro acceso a ellos sea inmediato. Entonces, si es posible lograr el acceso a esta o aquella creencia, emoción o deseo propios mediante fuentes variadas de evidencia, eso se debe a que hay ya una masa de nuestras creencias, emociones y deseos que conocemos sin evidencia; con esto adquiere sentido la idea de que conocemos nuestra propia mente mejor que cualquier otra cosa.
Hay que considerar la idea clave de que, cuando cada quien sabe lo que piensa, desea, siente, lo hace sin usar, e incluso sin necesitar evidencias, es lo que cierta tradición moderna llama: autoconciencia inmediata de nuestros propios estados mentales. Como normalmente sabemos lo que pensamos, deseamos o sentimos sin necesitar evidencias, nuestros pensamientos, deseos y emociones, no parecen estar abiertos a las debilidades, de aquellos estados o condiciones, psicológicos o de otro tipo, a los que logramos tener acceso recabando evidencia.
Lo que es importante destacar es que, en términos de la descripción sartreana de la autoconciencia, el carácter de inmediatez, es más primordial y mas originario, que lo que la tradición moderna denomina “reflexión”. Basta entender la reflexión como una forma de consideración explícita de lo que pensamos, deseamos o sentimos, que involucra una capacidad para preguntarse si se ha de continuar pensando, creyendo, deseando y sintiendo tal y cual.
jueves, 21 de mayo de 2009
Ensayo cibernètica
MATERIA : CIBERNÉTICA APLICADA ALA PEDAGOGÍA
CATEDRÀTICO: DR. MIGUEL ÁNGEL SALAS VILLEGAS
ENSAYO: EL DOCENTE COMO MIEMBRO DEL CIBERESPACIO Y LA CIBERNÉTICA
ALUMNO: JESÙS FERNANDO GARZA PEREA
En el presente, enfatizaré la situación que se vive en la actualidad respecto a las actividades docentes, su evolución al paso del tiempo, como las competencias influyen en nuestro trabajo como profesores, por qué es importante preparse contínuamente, cómo los recursos tecnológicos no van a la par de nuestra preparación, y cuáles son las necesidades que el alumno actual requiere para su adecuada formación académica. Para ello me permití leer algunos artículos que engloban perfectamente estos aspectos, los cuales fueron piezas fundamentales en el desarrollo de este ensayo.
Cuando nos referimos a términos como: educación, cultura, ciberespacio, computadora, docente, podemos considerar que estos no tienen alguna relación entre sí, o que si la hay, esta puede ser identificada a simple vista, y en un contexto sencillo y simple de analizar. No percibimos que, a pesar de que estos conceptos los escuchamos en el ir y venir diario, existe un significado diferente, que sí existe una relación y que la unión está en un concepto llamado: aula.
En la actualidad el ser docente, significa estar bien preparado en relación a su rol, asumir la tarea de educar a las nuevas y futuras generaciones, esto quiere decir que no sólo tenemos la responsabilidad de transmitir conocimientos básicos, sino el compromiso de afianzar valores y actitudes necesarios para que los alumnos puedan vivir y desarrollar sus potencialidades plenamente, mejorar su calidad de vida, tomar decisiones fundamentales y continuar aprendiendo.
El continuar aprendiendo, no implica únicamente al alumno en su papel, sino también al docente, ¿por qué?, la educación actual no es igual a la educación de hace veinte años, nisiquiera es semejante a la educación de hace diez años, así que, el aprendizaje no termina al finalizar una carrera profesional, y muchas ocasiones pensamos, ya sea por comodidad o por costumbre esto que acabo de referir, o que incluso lo llegamos a creer como verídico, sin darnos cuenta que el ir adquiriendo nuevos conocimientos es necesario para llevar a cabo de una manera eficaz nuestro rol docente.
Ser docente es tener la oportunidad de enfrentarse cada día a nuevos retos, nuevas experiencias, nuevos logros, sensaciones, diferentes actitudes y estilos de pensar, situaciones que hacen del ejercicio académico un rol gratificante y un reto permanente como "facilitador de los aprendizajes" a través del uso de nuevas tecnologías. ¿Será sencillo facilitar el aprendizaje?, ¿qué nuevos retos tenemos que afrontar?, ¿cómo vamos, en nuestro papel de docente, a responder a las necesidades educativas actuales y futuras?, la respuesta obedece a una de los aspectos básicos de la evaluación, el aprendizaje, al igual que la evaluación debe ser: continuo y permanente. Para educar debemos como docentes adquirir nuevos conocimientos, ser partícipes en las nuevas reformas educativas, capacitarnos continuamente, etc, además que debemos no solo conocer las herramientas básicas de aprendizaje y las habilidades básicas de aprendizaje, sino facilitarlas a todos los alumnos.
Según el perfil de egreso de un licenciado en educación secundaria, se deben en el transcurso de la carrera cinco características esenciales:
Habilidades intelectuales específicas.
Dominio de los propósitos y contenidos.
Competencias didácticas.
Capacidad de percepción y respuesta a las necesidades del entorno de la escuela secundaria.
Identidad profesional y ética.
Con base a este perfil, se puede afirmar que el quinto es el más sencillo de desarrollar, pero, ¿dónde quedan los otros cuatro?, en primer lugar para que el docente pueda desarrollarlos no únicamente debe ser capaz de adaptarse al entorno de una escuela secundaria, o dominar los contenidos, sino tener la intención de aprender continuamente y posteriormente adaptarse al entorno, a los requerimentos esenciales de los alumnos como futura sociedad.
Escuchando a padres de familia hablar acerca de la educación de sus hijos, podemos afirmar que ellos no están viviendo las necesidades educativas actuales que la sociedad requiere, porque suponen que la educación de hace treinta años es la misma que la actual, cuando no lo es, pero, ¿qué pasa cuando el docente tampoco está preparado para las necesidades educativas actuales?, cuando para el una computadora, no es un aparato sencillo de utilizar, ya no tanto como dominarlo, sino, que la mayoría de las veces no se tiene la disponibilidad de aprender cómo utilizarlo.
En el papel docente, no hay que limitarse a tener información y conocimiento, sino aprender a compartirlo, transmitirlo y sobretodo facilitarlo a otros y así generar una interacción, una retroalimentación. Cuando los alumnos adquieren el conocimiento, se puede afirmar que la mayoría de ellos no saben desarrollar competencias o darle sentido al conocimiento recién adquirido, muchos menos atribuirle un significado o interpretarlo para su uso posterior. El construir el verdadero significado del aprendizaje implica muchos factores.
Entre estos factores se encuentran: el conocimiento, la comunicación y el aprendizaje, (Cartier, 1992). Estos componentes se consideran como los ejes fundamentales que pueden impulsar el desarrollo individual y colectivo, es decir, tanto para un alumno, como para todos los alumnos. Cuando nos enfrentamos a alumnos adolescentes, consideramos, y esto puede ser un error, que al estar dentro del aula el alumno debe empezar a construir el conocimiento y nosotros ser el medio para que el lo construya y lo adquiera, sin pensar siquiera que, por su etapa de vida no está aún capacitado para adquirirlo de forma sencilla y entendible, que las situaciones personales, tienen una injerencia mucho mayor que en un niño o en adulto, porque el niño no se preocupa por estas, y el adulto por su experencia sabe como sobrellevarlas.
Esto nos lleva a una afirmación muy sencilla, la educación de los alumnos debe estar centrada en el aprendizaje, el desarrollo de habilidades y la adquisición de competencias que les permitan utilizar y poder dominar, la información, utilizando las fuentes bibliográficas o hemerográficas necesarias, medios y recursos tecnológicos óptimos, con el único fin de que el alumno pueda integrar fácilmente el conocimiento.
Muchos recursos tecnológicos, incluso para los docentes jóvenes or ecienc egresados, no son sencillos de utilizar, como un proyector, un pizarrón interactivo o video educativo, muchas tic`s que cambian día con día. Cuando escuchamos el término “TIC`S” pueden llegar a nuestra mente infinidad de significados que probablemente no sea el que acabo de referir, este concepto significa, “Tecnologías de la Información y la Comunicación”, (Marqués, 2000), y es derivado de otro llamado “Sociedad de la Información”, la relación se encuentra en que las tic`s son herramientas relacionadas con la tecnología en general, aplicables al sistema educativo, y su uso es necesario para que el alumno pueda desarrollar nuevas competencias personales, sociales y profesionales en su vida futura.
La docencia con TIC, se interpreta como “el conjunto de procesos de resolución de problemas didáctivos de planificación y desarrollo de la docencia con TIC”, (Martínez, 2001). Así se puede considerar que un docente debe ser estratégico en el uso formativo de TIC, poseer las siguientes características: tener pensamiento preactivo, tomar decisiones, tener clara la finalidad, objetivos, actividad y finalmente, evaluar. Esto implica que cada docente debe ser competente en este aspecto, es decir, ser capaz de proporcionar la ayuda formativa suficiente acorde con las necesidades de aprendizaje de los alumnos.
Para que esta compentencia de ayuda formativa sea de calidad debemos tener en cuenta una serie de factores que influyen en la buena docencia: métodos de enseñanza, comportamiento personal, suficiente conocimiento, interaccionar con el alumno, disponibilidad ante las tic`s, actualización permanente, conocimiento de nuevos lenguajes, competencias pedagógicas y habilidad didácticas. Por ello el docente considero debe ser una figura motivadora, que oriente al alumno, facilitandole recursos y acompañándolo en su proceso de formación continuo.
En el caso de las competencias con habilidades que se desarrollarán en un ambiente virtual de aprendizaje se encuentran dos:
1. Las habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes: tecnologías de la información y la comunicación (TIC`S), y lenguaje audiovisual.
2. Las competencias pedagógicas y habilidades didáctias (incluyendo la didáctica digital).
Con relación al punto número uno, es fundamental que el docente domine y entienda el funcionamiento y sepa darle un uso adecuado a la computadora, manejar sus herramientas externas (hardware), teclado, mouse, bocinas, cpu, escaner, impresora, cámara digital, entre otros, al igual el “software” de la misma, entre los que se encuentran los procesadores de texto, hojas electrónicas, presentadores de diapositivas y navegadores de internet, además de tener destreza y habilidad para localizar información adecuada y precisa en la internet, y así anticiparse a la información que pudiera encontrar el alumno ahí y querer plagiarla y entregarla como si fuera de su autoría.
Aparentemente lo escrito en el párrafo previo suena muy sencillo, ¿qué se hace con los docentes que tiene 25 o 30 años de ejercer la profesión sin ninguna de éstas tic`s?, cuando no han utilizado otra herramienta tecnológica más que la máquina de escribir, o en el último de los casos, pluma y lápiz, ¿la labor educativa será la misma?, ¿las reformas educativas donde se promueve el uso de la tecnología se llevará a cabo?, ¿qué sucede cuando no se cumple lo estipulado en los planes y programas de estudio?, ¿cómo logramos que el alumno tenga habilidades y sepa utilizar herramientas cuando el docente no lo hace?.
En ocasiones cuando se imparten cursos de actualización para docentes con muchos años de ejercicio profesional, los desaprovechan, comentan que no es fácil aprender cuando ya se es una persona mayor, cuando la labor educativa realizada por años ha caído en el aburrimiento en la costumbre, no hay enlace entre los planes y programas de estudios, así como de las reformas educativas porque el docente no sabe como desarrollarlas en el aula, no porque no sepa el contenido de los temas, sino que no ha sabido adaptarse a los requerimentos educativos actuales, entonces no cumple con los requisitos para ser un buen docente.
El nuevo docente virtual debe acomodar y reestructurar las antiguas prácticas, o con las que se siente más “cómodo”, por el rol de un docente activo, actual, adaptable y facilitador del conocimiento, ser un sujeto de acompañamiento, motivador, mediador, en lugar de seguir siendo la figura autoritaria y poseedora del saber, como muchas veces se presenta cuando estamos en un salón de clases. Debe tener presente al tipo de estudiantes que en la actualidad componen el aula, utilizar la experiencia, para poder observar reflexivamente y experimentar activamente con ellos.
De acuedo con las características que posea el estudiante dentro del aula el docente debe orientar su labor educativa hacia lo que el alumno necesita, tratando, dentro de lo posible, “una comunicación más efectiva y personalizada, aportándole conocimientos, saber dirigir las intervenciones de los alumnos con el fin de que ellos mismos amplíen sus aportes y comentarios, pues parte del proceso de aprendizaje es colaborativo”. (Martínez, 2001).
Como docentes debemos enseñarle al alumno a que aprenda por sí mismo, “aprender a aprender”, ya que el estudiante debe ser quien se autoeduque, ser el gestor de su propio aprendizaje, es decir, que efectivamente aprenda, y todo esto se debe lograr con una adecuada y meticulosa planeación de actividades, revisar materiales a utilizar, verificar sitios de internet, evaluar, pero sobretodo motivar al alumno constantemente, hacerles saber que son capaces de utilizar fuentes y recursos de información, para que desarrolle la capacidad de analizar problemas desde distintas perspectivas y así alcanzar el objetivo deseado: el aprendizaje efectivo.
¿Será sencillo lograr el objetivo?, ¿contaremos con todas las herramientas adecuadadas para el nuevo aprendizaje de las generaciones actuales?, ¿a qué nos enfrentamos como docentes “virtuales”?. En lo estrictamente educativo, Noguera nos recuerda que “hablar de valores en Internet significa, al menos, dos cosas:
a) analizar cómo influye esta herramienta en los usuarios jóvenes, (ampliable por supuesto a usuarios menos jóvenes) y,
b) elaborar propuestas acerca de su uso para fomentar o desarrollar determinados valores” (Noguera 2004).
Considero que esto implica no sólo la manera en la que la internet influye en los jóvenes, ya que, no es sólo ésta un medio de comunicación a disposición y al alcance de muchos jóvenes, sino que el hecho de que esté a disposición de todos no quiere decir que el uso que se le dé sea el correcto y que el propósito para el que la internet fue diseñada se esté cumpliendo. Por esto Eduteka propone cinco valores que las tic´s que se pueden desarrollar al utilizar cualquier herramienta de información:
1. Honestidad: evitar el plagio, no reproducir trabajos escolares de investigación.
2. Solidaridad y generosidad: compartir conocimientos en grupos de trabajo.
3. Tolerancia y respeto: tener apertura mental.
4. Responsabilidad: ser cuidadoso con los equipos tecnológicos, tener un uso adecuado de las tic`s.
5. Perseverancia: estimular el efuezo en el proceso de aprendizaje.
¿Cuál es el mensaje que nos estarán enviando como docentes virtuales?, estos valores, son el eje para darle un uso adecuado a la red, y que podrían resumirse en dos valores esenciales: confianza y sobriedad. Sin duda alguna el conocimiento sigue en proceso de globalización, llegará un momento en el que todos se nos facilite y lo tendremos al alcance, que el conocimiento nos llegará más sencillo que hacer un “clic”, el eje de discusión aquí sería, la orientación de ese conocimiento.
Esto implicaría el no permitir que el conocimiento se “quiebre”, es decir que no quede en nuestras mentes como algo que hoy sé y me es útil, y que mañana no, al contrario, sería importante pensar que a futuro la internet podría dejar de ser considerada una herramienta de pocos y si declararla como espacio público, con acceso gratuito, que toda la población, hasta la más desfavorecida cuente con ella, logrando formar adecuadamente a alumnos y docentes, conformando una nueva cultura: la cibercultura.
La cibercultura, según (Levy, 1998), “se utiliza, en primer lugar, asociada al uso de la tecnología informática y, posteriormente, al uso de las redes de comunicación”. Esto sería un señuelo para hacer referencia a todos los cambios de índole cultural que se están gestando a consecuencia de la utilización de la informática como medio de información y comunicación. Los alumnos de las generaciones actuales no saben que antes la internet no existía, y que tampoco pueden vivir sin “estar conectados” a ella, es por ello que como docentes no podemos enfocarnos a que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea el mismo, por eso debemos estar preparados profesionalmente y ser capaces de contribuír a un buen desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación para que la cibercultura, realmente sea una cultura.
Finalmente considero que para ser un buen docente “virtual, facilitador, y formador”, es necesario poseer: nuevas competencias, formarnos contínuamente, recibir educación informal (medios de comunicación masiva), accesar a la información en cualquier circunstancia, pero sobretodo saber escoger las fuentes adecuadas para nuestra labor. Porque si hoy en día no estamos preparados para desarrollar profesionalmente nuestro papel, hoy que es posible tomar un curso de capacitación, es probable que nos quedemos rezagados y que los alumnos sobrepasen al docente en cuanto a la tecnología se refiere, y así el papel del docente quedaría a un lado, y no es lo que se busca.
En un futuro próximo con el avance de los medios de comunicación y cómo los recursos tecnológicos educativos cambian contínuamente, es probable que la presencia física del profesor o del alumno ya no vaya a ser necesaria dentro del aula, que la institución educativa deje de ser la principal fuente de transmision del conocimiento, hay que tomar en cuenta que nosotros debemos ir a la par de la tecnología, no enfrascarnos en la era de “cuando yo me gradué”, “cuando inició la internet”, “antes aprendíamos así”, no, sería mejor considerar: “cuando yo me preparé para ser un mejor docente”.
BIBLIOGRAFÍA
Artículo: “El aprendizaje informacional y la inteligencia investigativa, acanzando hacia la inclusión digital” – Pirela.
Artículo: “De la cibernética clásica a la cibercultura: herramientas conceptuales desde donde mirar el mundo cambiante” – Begoña.
Artículo: “Desarrollando compentencias docentes en ambientes virtuales de aprendizaje” – Martínez.
Artículo: “Redefinición de lo educativo en el cibercontexto: a propósito de las TIC como herramienta de inclusión” – Prats.
Artículo: “Taxonomía de Bloom de habilidades de pensamiento” – Benjamín Bloom.
Artículo: “Los docentes: funciones, roles, compentencias necesarias, formación” – Marqués.
CATEDRÀTICO: DR. MIGUEL ÁNGEL SALAS VILLEGAS
ENSAYO: EL DOCENTE COMO MIEMBRO DEL CIBERESPACIO Y LA CIBERNÉTICA
ALUMNO: JESÙS FERNANDO GARZA PEREA
En el presente, enfatizaré la situación que se vive en la actualidad respecto a las actividades docentes, su evolución al paso del tiempo, como las competencias influyen en nuestro trabajo como profesores, por qué es importante preparse contínuamente, cómo los recursos tecnológicos no van a la par de nuestra preparación, y cuáles son las necesidades que el alumno actual requiere para su adecuada formación académica. Para ello me permití leer algunos artículos que engloban perfectamente estos aspectos, los cuales fueron piezas fundamentales en el desarrollo de este ensayo.
Cuando nos referimos a términos como: educación, cultura, ciberespacio, computadora, docente, podemos considerar que estos no tienen alguna relación entre sí, o que si la hay, esta puede ser identificada a simple vista, y en un contexto sencillo y simple de analizar. No percibimos que, a pesar de que estos conceptos los escuchamos en el ir y venir diario, existe un significado diferente, que sí existe una relación y que la unión está en un concepto llamado: aula.
En la actualidad el ser docente, significa estar bien preparado en relación a su rol, asumir la tarea de educar a las nuevas y futuras generaciones, esto quiere decir que no sólo tenemos la responsabilidad de transmitir conocimientos básicos, sino el compromiso de afianzar valores y actitudes necesarios para que los alumnos puedan vivir y desarrollar sus potencialidades plenamente, mejorar su calidad de vida, tomar decisiones fundamentales y continuar aprendiendo.
El continuar aprendiendo, no implica únicamente al alumno en su papel, sino también al docente, ¿por qué?, la educación actual no es igual a la educación de hace veinte años, nisiquiera es semejante a la educación de hace diez años, así que, el aprendizaje no termina al finalizar una carrera profesional, y muchas ocasiones pensamos, ya sea por comodidad o por costumbre esto que acabo de referir, o que incluso lo llegamos a creer como verídico, sin darnos cuenta que el ir adquiriendo nuevos conocimientos es necesario para llevar a cabo de una manera eficaz nuestro rol docente.
Ser docente es tener la oportunidad de enfrentarse cada día a nuevos retos, nuevas experiencias, nuevos logros, sensaciones, diferentes actitudes y estilos de pensar, situaciones que hacen del ejercicio académico un rol gratificante y un reto permanente como "facilitador de los aprendizajes" a través del uso de nuevas tecnologías. ¿Será sencillo facilitar el aprendizaje?, ¿qué nuevos retos tenemos que afrontar?, ¿cómo vamos, en nuestro papel de docente, a responder a las necesidades educativas actuales y futuras?, la respuesta obedece a una de los aspectos básicos de la evaluación, el aprendizaje, al igual que la evaluación debe ser: continuo y permanente. Para educar debemos como docentes adquirir nuevos conocimientos, ser partícipes en las nuevas reformas educativas, capacitarnos continuamente, etc, además que debemos no solo conocer las herramientas básicas de aprendizaje y las habilidades básicas de aprendizaje, sino facilitarlas a todos los alumnos.
Según el perfil de egreso de un licenciado en educación secundaria, se deben en el transcurso de la carrera cinco características esenciales:
Habilidades intelectuales específicas.
Dominio de los propósitos y contenidos.
Competencias didácticas.
Capacidad de percepción y respuesta a las necesidades del entorno de la escuela secundaria.
Identidad profesional y ética.
Con base a este perfil, se puede afirmar que el quinto es el más sencillo de desarrollar, pero, ¿dónde quedan los otros cuatro?, en primer lugar para que el docente pueda desarrollarlos no únicamente debe ser capaz de adaptarse al entorno de una escuela secundaria, o dominar los contenidos, sino tener la intención de aprender continuamente y posteriormente adaptarse al entorno, a los requerimentos esenciales de los alumnos como futura sociedad.
Escuchando a padres de familia hablar acerca de la educación de sus hijos, podemos afirmar que ellos no están viviendo las necesidades educativas actuales que la sociedad requiere, porque suponen que la educación de hace treinta años es la misma que la actual, cuando no lo es, pero, ¿qué pasa cuando el docente tampoco está preparado para las necesidades educativas actuales?, cuando para el una computadora, no es un aparato sencillo de utilizar, ya no tanto como dominarlo, sino, que la mayoría de las veces no se tiene la disponibilidad de aprender cómo utilizarlo.
En el papel docente, no hay que limitarse a tener información y conocimiento, sino aprender a compartirlo, transmitirlo y sobretodo facilitarlo a otros y así generar una interacción, una retroalimentación. Cuando los alumnos adquieren el conocimiento, se puede afirmar que la mayoría de ellos no saben desarrollar competencias o darle sentido al conocimiento recién adquirido, muchos menos atribuirle un significado o interpretarlo para su uso posterior. El construir el verdadero significado del aprendizaje implica muchos factores.
Entre estos factores se encuentran: el conocimiento, la comunicación y el aprendizaje, (Cartier, 1992). Estos componentes se consideran como los ejes fundamentales que pueden impulsar el desarrollo individual y colectivo, es decir, tanto para un alumno, como para todos los alumnos. Cuando nos enfrentamos a alumnos adolescentes, consideramos, y esto puede ser un error, que al estar dentro del aula el alumno debe empezar a construir el conocimiento y nosotros ser el medio para que el lo construya y lo adquiera, sin pensar siquiera que, por su etapa de vida no está aún capacitado para adquirirlo de forma sencilla y entendible, que las situaciones personales, tienen una injerencia mucho mayor que en un niño o en adulto, porque el niño no se preocupa por estas, y el adulto por su experencia sabe como sobrellevarlas.
Esto nos lleva a una afirmación muy sencilla, la educación de los alumnos debe estar centrada en el aprendizaje, el desarrollo de habilidades y la adquisición de competencias que les permitan utilizar y poder dominar, la información, utilizando las fuentes bibliográficas o hemerográficas necesarias, medios y recursos tecnológicos óptimos, con el único fin de que el alumno pueda integrar fácilmente el conocimiento.
Muchos recursos tecnológicos, incluso para los docentes jóvenes or ecienc egresados, no son sencillos de utilizar, como un proyector, un pizarrón interactivo o video educativo, muchas tic`s que cambian día con día. Cuando escuchamos el término “TIC`S” pueden llegar a nuestra mente infinidad de significados que probablemente no sea el que acabo de referir, este concepto significa, “Tecnologías de la Información y la Comunicación”, (Marqués, 2000), y es derivado de otro llamado “Sociedad de la Información”, la relación se encuentra en que las tic`s son herramientas relacionadas con la tecnología en general, aplicables al sistema educativo, y su uso es necesario para que el alumno pueda desarrollar nuevas competencias personales, sociales y profesionales en su vida futura.
La docencia con TIC, se interpreta como “el conjunto de procesos de resolución de problemas didáctivos de planificación y desarrollo de la docencia con TIC”, (Martínez, 2001). Así se puede considerar que un docente debe ser estratégico en el uso formativo de TIC, poseer las siguientes características: tener pensamiento preactivo, tomar decisiones, tener clara la finalidad, objetivos, actividad y finalmente, evaluar. Esto implica que cada docente debe ser competente en este aspecto, es decir, ser capaz de proporcionar la ayuda formativa suficiente acorde con las necesidades de aprendizaje de los alumnos.
Para que esta compentencia de ayuda formativa sea de calidad debemos tener en cuenta una serie de factores que influyen en la buena docencia: métodos de enseñanza, comportamiento personal, suficiente conocimiento, interaccionar con el alumno, disponibilidad ante las tic`s, actualización permanente, conocimiento de nuevos lenguajes, competencias pedagógicas y habilidad didácticas. Por ello el docente considero debe ser una figura motivadora, que oriente al alumno, facilitandole recursos y acompañándolo en su proceso de formación continuo.
En el caso de las competencias con habilidades que se desarrollarán en un ambiente virtual de aprendizaje se encuentran dos:
1. Las habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes: tecnologías de la información y la comunicación (TIC`S), y lenguaje audiovisual.
2. Las competencias pedagógicas y habilidades didáctias (incluyendo la didáctica digital).
Con relación al punto número uno, es fundamental que el docente domine y entienda el funcionamiento y sepa darle un uso adecuado a la computadora, manejar sus herramientas externas (hardware), teclado, mouse, bocinas, cpu, escaner, impresora, cámara digital, entre otros, al igual el “software” de la misma, entre los que se encuentran los procesadores de texto, hojas electrónicas, presentadores de diapositivas y navegadores de internet, además de tener destreza y habilidad para localizar información adecuada y precisa en la internet, y así anticiparse a la información que pudiera encontrar el alumno ahí y querer plagiarla y entregarla como si fuera de su autoría.
Aparentemente lo escrito en el párrafo previo suena muy sencillo, ¿qué se hace con los docentes que tiene 25 o 30 años de ejercer la profesión sin ninguna de éstas tic`s?, cuando no han utilizado otra herramienta tecnológica más que la máquina de escribir, o en el último de los casos, pluma y lápiz, ¿la labor educativa será la misma?, ¿las reformas educativas donde se promueve el uso de la tecnología se llevará a cabo?, ¿qué sucede cuando no se cumple lo estipulado en los planes y programas de estudio?, ¿cómo logramos que el alumno tenga habilidades y sepa utilizar herramientas cuando el docente no lo hace?.
En ocasiones cuando se imparten cursos de actualización para docentes con muchos años de ejercicio profesional, los desaprovechan, comentan que no es fácil aprender cuando ya se es una persona mayor, cuando la labor educativa realizada por años ha caído en el aburrimiento en la costumbre, no hay enlace entre los planes y programas de estudios, así como de las reformas educativas porque el docente no sabe como desarrollarlas en el aula, no porque no sepa el contenido de los temas, sino que no ha sabido adaptarse a los requerimentos educativos actuales, entonces no cumple con los requisitos para ser un buen docente.
El nuevo docente virtual debe acomodar y reestructurar las antiguas prácticas, o con las que se siente más “cómodo”, por el rol de un docente activo, actual, adaptable y facilitador del conocimiento, ser un sujeto de acompañamiento, motivador, mediador, en lugar de seguir siendo la figura autoritaria y poseedora del saber, como muchas veces se presenta cuando estamos en un salón de clases. Debe tener presente al tipo de estudiantes que en la actualidad componen el aula, utilizar la experiencia, para poder observar reflexivamente y experimentar activamente con ellos.
De acuedo con las características que posea el estudiante dentro del aula el docente debe orientar su labor educativa hacia lo que el alumno necesita, tratando, dentro de lo posible, “una comunicación más efectiva y personalizada, aportándole conocimientos, saber dirigir las intervenciones de los alumnos con el fin de que ellos mismos amplíen sus aportes y comentarios, pues parte del proceso de aprendizaje es colaborativo”. (Martínez, 2001).
Como docentes debemos enseñarle al alumno a que aprenda por sí mismo, “aprender a aprender”, ya que el estudiante debe ser quien se autoeduque, ser el gestor de su propio aprendizaje, es decir, que efectivamente aprenda, y todo esto se debe lograr con una adecuada y meticulosa planeación de actividades, revisar materiales a utilizar, verificar sitios de internet, evaluar, pero sobretodo motivar al alumno constantemente, hacerles saber que son capaces de utilizar fuentes y recursos de información, para que desarrolle la capacidad de analizar problemas desde distintas perspectivas y así alcanzar el objetivo deseado: el aprendizaje efectivo.
¿Será sencillo lograr el objetivo?, ¿contaremos con todas las herramientas adecuadadas para el nuevo aprendizaje de las generaciones actuales?, ¿a qué nos enfrentamos como docentes “virtuales”?. En lo estrictamente educativo, Noguera nos recuerda que “hablar de valores en Internet significa, al menos, dos cosas:
a) analizar cómo influye esta herramienta en los usuarios jóvenes, (ampliable por supuesto a usuarios menos jóvenes) y,
b) elaborar propuestas acerca de su uso para fomentar o desarrollar determinados valores” (Noguera 2004).
Considero que esto implica no sólo la manera en la que la internet influye en los jóvenes, ya que, no es sólo ésta un medio de comunicación a disposición y al alcance de muchos jóvenes, sino que el hecho de que esté a disposición de todos no quiere decir que el uso que se le dé sea el correcto y que el propósito para el que la internet fue diseñada se esté cumpliendo. Por esto Eduteka propone cinco valores que las tic´s que se pueden desarrollar al utilizar cualquier herramienta de información:
1. Honestidad: evitar el plagio, no reproducir trabajos escolares de investigación.
2. Solidaridad y generosidad: compartir conocimientos en grupos de trabajo.
3. Tolerancia y respeto: tener apertura mental.
4. Responsabilidad: ser cuidadoso con los equipos tecnológicos, tener un uso adecuado de las tic`s.
5. Perseverancia: estimular el efuezo en el proceso de aprendizaje.
¿Cuál es el mensaje que nos estarán enviando como docentes virtuales?, estos valores, son el eje para darle un uso adecuado a la red, y que podrían resumirse en dos valores esenciales: confianza y sobriedad. Sin duda alguna el conocimiento sigue en proceso de globalización, llegará un momento en el que todos se nos facilite y lo tendremos al alcance, que el conocimiento nos llegará más sencillo que hacer un “clic”, el eje de discusión aquí sería, la orientación de ese conocimiento.
Esto implicaría el no permitir que el conocimiento se “quiebre”, es decir que no quede en nuestras mentes como algo que hoy sé y me es útil, y que mañana no, al contrario, sería importante pensar que a futuro la internet podría dejar de ser considerada una herramienta de pocos y si declararla como espacio público, con acceso gratuito, que toda la población, hasta la más desfavorecida cuente con ella, logrando formar adecuadamente a alumnos y docentes, conformando una nueva cultura: la cibercultura.
La cibercultura, según (Levy, 1998), “se utiliza, en primer lugar, asociada al uso de la tecnología informática y, posteriormente, al uso de las redes de comunicación”. Esto sería un señuelo para hacer referencia a todos los cambios de índole cultural que se están gestando a consecuencia de la utilización de la informática como medio de información y comunicación. Los alumnos de las generaciones actuales no saben que antes la internet no existía, y que tampoco pueden vivir sin “estar conectados” a ella, es por ello que como docentes no podemos enfocarnos a que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea el mismo, por eso debemos estar preparados profesionalmente y ser capaces de contribuír a un buen desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación para que la cibercultura, realmente sea una cultura.
Finalmente considero que para ser un buen docente “virtual, facilitador, y formador”, es necesario poseer: nuevas competencias, formarnos contínuamente, recibir educación informal (medios de comunicación masiva), accesar a la información en cualquier circunstancia, pero sobretodo saber escoger las fuentes adecuadas para nuestra labor. Porque si hoy en día no estamos preparados para desarrollar profesionalmente nuestro papel, hoy que es posible tomar un curso de capacitación, es probable que nos quedemos rezagados y que los alumnos sobrepasen al docente en cuanto a la tecnología se refiere, y así el papel del docente quedaría a un lado, y no es lo que se busca.
En un futuro próximo con el avance de los medios de comunicación y cómo los recursos tecnológicos educativos cambian contínuamente, es probable que la presencia física del profesor o del alumno ya no vaya a ser necesaria dentro del aula, que la institución educativa deje de ser la principal fuente de transmision del conocimiento, hay que tomar en cuenta que nosotros debemos ir a la par de la tecnología, no enfrascarnos en la era de “cuando yo me gradué”, “cuando inició la internet”, “antes aprendíamos así”, no, sería mejor considerar: “cuando yo me preparé para ser un mejor docente”.
BIBLIOGRAFÍA
Artículo: “El aprendizaje informacional y la inteligencia investigativa, acanzando hacia la inclusión digital” – Pirela.
Artículo: “De la cibernética clásica a la cibercultura: herramientas conceptuales desde donde mirar el mundo cambiante” – Begoña.
Artículo: “Desarrollando compentencias docentes en ambientes virtuales de aprendizaje” – Martínez.
Artículo: “Redefinición de lo educativo en el cibercontexto: a propósito de las TIC como herramienta de inclusión” – Prats.
Artículo: “Taxonomía de Bloom de habilidades de pensamiento” – Benjamín Bloom.
Artículo: “Los docentes: funciones, roles, compentencias necesarias, formación” – Marqués.
LA DISOLUCIÓN DE LA MENTE
Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro Para poder contextualizar la metáfora en la que el autor describe y explica cómo se puede vivir en un mundo virtual y en un mundo real, consideré necesario clarificar los siguientes conceptos abordados en el texto.
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Un memograma es inicialmente muy similar a un mapa mental. A medida que se desarrollan en la construcción y el uso de dibujos, muchas cosas están sucediendo. En un momento, estos modelos ya no están en papel. Será dentro de su cerebro. A construir una biblioteca en su mente, y cerca de los dibujos en estanterías, pasillos y habitaciones en línea. Y, cuando usted necesita los conocimientos que figuran en uno de ellos, obtendrá el diseño y la consulta. Los memogramas son estructuras atómicas,nucleares, que registran características conceptuales de un episodio.
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Arkadia (un experimento metafórico para ilustrar el funcionamiento del pensamiento diseccionador de Vilarroya) Arkadia el conocimiento es esencialmente basado en las experiencias o "slifes" (de "trozos de su vida"), y las huellas en la memoria (el "memograms") que dejan en el cerebro. La Omnisciencia (o el punto de vista omnisciente), es la capacidad de saberlo todo, o de saber todo lo que se necesite saber en un contexto determinado. “El autor resalta que la vivencia es el eje de las capacidades cognitivas arkadias, las vivencias de la infancia son esenciales” relacionando lo que el autor dice con nuestro ámbito educativo al trabajar con adolescente tenemos que partir que éstos se encuentran en un proceso de asimilación de las concepciones abstractas en donde su mapa cognitivo carece de fundamentación teórica o vivencial de algún contenido del propio currículo educativo, es aquí en donde el docente debe hacer uso de estrategias que le permitan promover la integración de sus experiencias personales con los conocimientos adquiridos en la escuela ya que como también describe el autor. “sólo a través de la experiencia y la interacción con el mundo emergen contenidos de las vivencias” hoy en día se habla de trabajar con los alumnos la cuestión de las competencias es decir, que el alumno sea capaz de usar el conocimiento adquirido a través de sus experiencias, sus habilidades, actitudes, aplicándolo en su vida cotidiana en la resolución de problemas. Hoy en día el docente no es el único tutor con el que cuentan los alumnos sino que la tecnología hoy en día se ha vuelto un referente más para ellos en la búsqueda de información formando ya una vivencia en su proceso de aprendizaje en el que están implícitos sus conocimientos previos y sus sentidos, al respecto refiere el autor. “cada vivencia incluye elementos cognitivos, conceptuales y sensiorales, y todo el procesamiento de la información atendida a través de los sentidos es un complejo de procesos distintos que incluye tanto el procesamiento sensorial como el denominado cognitivo en el caso humano”, “el mundo virtual no corresponde a una representación del mundo, ni corresponde al mundo observable en el sistema cognitivo” en este sentido el alumno con la orientación del profesor debe tener la habilidad de interpretar, discriminar y procesar información de tal manera que le permita comparar según su proceso cognitivo aquella información aplicable según su contexto de aquella que sólo queda en un mundo virtual, como un ideal de lo que debiera ser según sus necesidades actuales.
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Las vivencias según el autor están compuestas por contenidos discriminados en cierto momento; es decir consiste en un conjunto de objetos y escenas virtuales, tener una vivencia implica adoptar un punto de vista en el mundo virtual. Por otro lado concibe el conocimiento como la intersección entre el mundo virtual del arkadio y el mundo verdadero. También refiere que el modelado del mundo depende del bagaje vivencial del individuo en donde la imaginación está hecha de vivencias originales, por lo que comparte la cualidad de las vivencias reales, los arkadios no viven en realidades distintas con conocimientos distintos. No construyen su realidad, sino que descubren el mundo verdadero a partir de sus propias vivencias.
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Respecto a lo que dice el autor en cuanto a la concepción de conocimiento, muchas de las veces pretendemos medir el conocimiento de los alumnos valorando solamente los contenidos conceptuales, dejando de lado los procedimentales y actitudinales, sin considerar la madurez cognitiva y mucho menos las vivencias experimentadas en su vida académica y personal, respecto a sus vivencias el autor las considera escenas virtuales, es ahí donde considero que se da esa relación del mundo virtual con el real al proyectar en su mente esas vivencias que le son útiles en el momento de tomar una decisión en su realidad.
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Habla en el texto de una metodología para garantizar ciertos conocimientos según el grado de cumplimiento de ciertas garantías, en donde dicho método es la ciencia. Se aclara también la distinción entre conocimiento y creencia. El conocimiento de un individuo constituye el mundo virtual que se deriva del conjunto de sus memogramas, el aprendizaje en arkadia es un proceso mediante el cual se enriquece el mundo virtual.
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Son considerados mecanismos básicos del aprendizaje la discriminación y la comparación en donde los contenidos consisten en objetos, propiedades y relaciones moldeadas por un sistema cognitivo y la única manera de discriminar esos contenidos es a través de las vivencias. La inteligencia de un arkadios se mide por la cantidad de contenidos que puede discriminar y por su capacidad para manipular es decir, transferir esos contenidos.
En nuestros tiempos es necesario ayudar a nuestros alumnos a organizar sus pensamientos, razonamientos, adquiridos en sus experiencias y con la interacción permanente que existe hoy en día con la tecnología, en donde él pueda crear su mundo virtual como parte de un proceso cognitivo mediante mapas mentales que le permitan aplicar su conocimiento cuando le sea requerido.
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Fuente de consulta:
Óscar Vilarroya: La disolución de la mente. Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro, Tusquets Editores, Colección Metatemas, Barcelona, 2002.
Óscar Vilarroya: La disolución de la mente. Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro, Tusquets Editores, Colección Metatemas, Barcelona, 2002.
miércoles, 20 de mayo de 2009
La disolución de la mente. Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro.
El artículo, es un tema del libro: La disolución de la mente, Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro. De Óscar Vilarroya.
“El cual es un ensayo filosófico-científico en el que se expone una teoría original sobre la arquitectura de la mente, y en el que se explora las posibles repercusiones psicológicas y filosóficas”
En ella se menciona la “vivencia” como la unidad de funcionamiento cerebral, tomándola como una acepción nueva, que se define como la unidad funcionamiento cognitivo del cerebro, o la unidad de los procesos dedicados a gestionar la información del mundo exterior, y que sustenta el conocimiento y la inteligencia.
La vivencia contiene todos los procesos cognitivos, en ella se concentran la sensación, percepción y cognición. Cada vivencia es única y representa piezas del conocimiento particular, el cerebro tiene la capacidad de registrar millones de vivencias distintas, así como las conexiones entre sus distintos elementos y evocarlas cuando las situaciones o procesos las requieran.
En base a este constructo teórico sobre la arquitectura del cerebro, formado por las vivencias que va acumulando el hombro, deduce una teoría del conocimiento humano. “si todo lo que hay en el cerebro son vivencias y sus conexiones, entonces el conocimiento de un individuo aparece por la interacción del cerebro y sus capacidades innatas con el mundo”.
Una teoría del aprendizaje. ”Aprender consistirá en enriquecer ese mundo vivencial creando nuevos elementos vivenciales, mediante la interacción con el mundo exterior y la transferencia de elementos relevantes de vivencias anteriores”.
Que como comenta A. Tobeña en un análisis que hace del mismo, nos conduce en un viaje particularmente inspirado por las sutilezas del mundo del cerebro/mente. Y donde resalta la propuesta de Vilarroyo como una conjetura tentadora y de gran alcance sobre cómo el cerebro construye un ensamblaje fantástico, del “sistema cognitivo”. Menciona que el eje de esta propuesta es la experiencia vivencial. O “instantes de experiencias vivenciales”
En la lectura De cómo se puede vivir en un mundo virtual. Se menciona
Que la vivencia es el eje de las capacidades cognitivas, y como desde el nacimiento se van fijando los momentos relevantes de las situaciones concretas a través de “memogramas”, su función es establecer un contexto y transferir su significado cuando es necesario.
Las vivencias tienen elementos sensoriales, preceptúales y cognitivos y todo el procesamiento de la información, las cuales se activan cuando las interacciones con el mundo exterior las estimulan, son evocadas y al entrar en contacto con nuevas experiencias se complementan y se construyen nuevas vivencias y surge la pasibilidad del conocimiento.
Se menciona un mundo virtual en cual según entiendo es el cúmulo de vivencias que formas la estructura de cada uno de los individuos, y que al entrar en relación con el mundo exterior se complementan e incorporan y producen un aumento en el conocimiento.
La repetición sistemática de ciertos tipos de vivencias da como consecuencia un aprendizaje más intenso.
Considero que esta lectura es muy interesante aunque, el tenerla de manera parcial la hace un poco complicada de entender, me despertó interés y busque un poco mas de información pero al parecer no fue suficiente.
La intención es profundizar en el planteamiento teórico y filosófico y poder tener un punto de vista más critico y sustentado.
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